Hindú venció a SIC con un ensayo en la última jugada y protagonizó un duelo vibrante en Boulogne

2 mayo, 2026

Una mezcla de nervios y presión dominaba Boulogne. Faltaban treinta minutos para el silbato inicial y la atmósfera tenía el tono de un choque de alto voltaje. A cinco fechas de iniciado el torneo, se enfrentaban SIC y Hindú. Un duelo enorme entre dos invictos, los únicos que hasta ese momento acumulaban victorias. Y tras ochenta minutos de intensidad, con todos los condimentos que puede brindar un espectáculo deportivo, el Elefante levantó la voz para celebrar en la Zanja. Lo gritó con vehemencia. Lo festejó con júbilo. 32-31 fue el marcador final, gracias a un try de Santino Amaya en tiempo agregado.

“¿La jugada? Y… Empujamos todos. Y por suerte se nos dio. Buscamos el try en los últimos minutos y lo conseguimos”, señaló Amaya en diálogo con LA NACION, el tercera línea encargado de portar la pelota y atravesar la ingoal de la Panamericana, y de este modo cerrar una buena secuencia del equipo de Don Torcuato. Armado con paciencia y definido con prolijidad y contundencia. Llevándose puesta una férrea defensa tricolor que bloqueaba los caminos a la meta, hasta que ya no les dieron las fuerzas para frenar tanto ímpetu ofensivo de ese pack sólido, potente, que se le venía encima.

El partido mantuvo en vilo a la concurrencia. Fieles a sus respectivos estilos, SIC e Hindú, se brindaron por completo, desde el saque inicial de Felipe Sascaro, poco después de las tres y media de la tarde, hasta el momento en que Santino Amaya selló el expediente. Recién ahí bajó la tensión y desapareció la ansiedad. Los vencedores, jugadores e hinchas, unidos por la misma pasión, se lanzaron a festejar sobre la cabecera de la calle Darregueyra. Mientras los vencidos caminaron cabizbajos hacia la puerta cercana al otro arco, buscando, al mismo tiempo, el vestuario y algunas explicaciones por la caída. Y no las hubo. No hubo grandes explicaciones. Apenas detalles, minucias, decidieron al ganador entre dos ganadores.

El try decisivo

Jugaron con grandeza. Sin especulaciones. Palo por palo. Try por try. Cambiando vertiginosamente ataques desde cualquier sector. Ataques bien elaborados, profundos, fulminantes. Tras sucesivas fases, repentizando en la base (una característica de Mateo Albanese), sorprendiendo y quebrando la cintura en una baldosa (una especialidad de Felipe Ezcurra). Llevando la pelota siempre en la mano, y de acuerdo con la conveniencia, los espacios disponibles y la distribución de los jugadores, manejada eficazmente por los delanteros, o bien orientada hacia los tres cuartos, pasando de hombre en hombre hasta agotar el lado con el wing, y que este, acelerando, hiciera la diferencia por potencia. Lo hizo Timoteo Silva, un par de veces, para el local; lo replicaron Federico Graglia, Tomás Ahmer y también el centro , para los visitantes. Claro que no todos los intentos derivaron en puntos, porque las defensas también cumplieron con su cometido. Con agresividad y presión, muchas veces al límite del offside, los recuperapelotas también se lucieron.

Ninguno dominó claramente los diferentes aspectos del juego. Todas las formaciones resultaron parejas. Por momentos se imponía el San Isidro Club y de a ratos, la supremacía la ejercía Hindú. Es que, entre dos equipos tan serios, tan fuertes en defensa y tan punzantes en ataque, no es posible establecer amplias diferencias, al menos a esta altura del año. Ganó Hindú por la precisión en el último ataque y por el arrojo de Santino Amaya. Pero también pudo haber triunfado el SIC.

El equipo nunca baja los brazos, le mete siempre para adelante”, destacó Agustín Capurro, hooker del club de Don Torcuato. “Esta fue una parada brava. Jugamos muy buen rugby, estuvimos muy sólidos y de a poco vamos agarrando más confianza”, señaló Ramiro Herrera, el ex Puma que regresó a Hindú y este sábado le tocó ingresar por Franco Diviesti en el complemento. El Cumpa, de 37 años, reflexionó: “En el rugby lo más difícil es confirmar lo bueno que hacés, y pudimos hacerlo frente al SIC, un equipo que te expone”.

La victoria de Hindú ante SIC

La derrota amarga, por supuesto, todos juegan para ganar y cuando se pierde, duele, molesta. Pero el SIC, a trazos gruesos, no debe reprocharse nada. Así analizó el wing , la actuación de su equipo: “Fue un partido de ida y vuelta y nos metieron en la última jugada. Por momentos defendimos bien y por momentos, no. Tuvimos buenos movimientos en ataque. Pero… Tenemos muchas cosas para mejorar. Esto ya pasó, ahora debemos pensar en lo que viene”. Y lo que viene es un tramo largo del campeonato. Meses duros, que seguramente tendrán a SIC y a Hindú como destacados animadores. Dos equipos serios, fuertes en defensa e incisivos en ataque. A esta hora, un poquito mejor Hindú. Por minucias.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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