Arthur Fery, el “Rey Bajito” que impulsó al tenis británico en Wimbledon y disputará las semifinales

18 julio, 2026

Con el retiro de Andy Murray hace ya algunas temporadas, Cameron Norrie (posicionado en la 29ª plaza del ranking), la eliminación en primera ronda de Jack Draper y la ausencia de Emma Raducanu frente a los fantasmas de las lesiones, Arthur Fery, para muchos desconocido hasta hace solo unos días, salvó al tenis británico en Wimbledon. Con 23 años y 114º en la clasificación mundial, recibió una invitación de wild card, se fue apoderando del césped con triunfos y, al vencer al italiano del top-10 Flavio Cobolli por 6-4, 7-6 (7-4) y 6-0, se convirtió en el segundo invitado en alcanzar las semifinales individuales en el All England, después de Goran Ivanišević en 2001, cuando el croata levantó el título.

Nacido en Sèvres, a unos diez kilómetros de París, sus padres son franceses. Su madre, Olivia Gravereaux, fue tenista profesional, dentro del top 250, y representó al equipo de Hong Kong en la BJK Cup (ex Fed Cup). Su padre, Loïc Fery, es un inversor multimillonario en mercados públicos y privados, además de presidente del Lorient FC, club de la Ligue 1; se estima que su fortuna ronda los 320 millones de dólares. Cuando Arthur era pequeño, la familia se trasladó a Londres, cerca del All England Club. Asistió al prestigioso King’s College School de Wimbledon, que cuenta con un programa de tenis, y Fery creció inmerso en ese ambiente. Incluso, en 2010, con solo siete años, presenció en la pista 18 una parte del legendario encuentro Isner-Mahut, que terminó 70-68 en el quinto set.

Integró el sistema tenístico británico y en junior fue rankeado 12º del mundo (2020). La entrenadora Alison Taylor, quien le dio clases particulares y grupales desde los cuatro años hasta la adolescencia, declaró a The Guardian: “Aunque era extremadamente atlético, con un juego de pies sobresaliente y una coordinación mano-ojo notable desde joven, no era el mejor de su generación. Lo que más me impactó fue que era un verdadero artista, que disfrutaba mostrándose ante los demás y demostrando su talento. Le encantaba eso; mostrar que era un buen jugador”. Pero, antes de dar el salto a lo profesional, Arthur decidió estudiar y competir en tenis en la Universidad de Stanford, una vía habitual para quienes aún no se sienten listos para el circuito profesional. Fery destacó en la liga universitaria con un récord de 58-16 en singles.

Las lesiones frenaron su evolución y padeció hemorragias nasales recurrentes; aun así, muchos siguieron confiando en sus capacidades. Debutó como profesional en 2023, año en el que recibió una invitación para Wimbledon por primera vez (cayó ante el ruso Daniil Medvedev, por entonces 3º). El año pasado también accedió al cuadro principal de Wimbledon como invitado, venció al entonces 22º, el australiano Alexei Popyrin, en la primera ronda, logrando su primera victoria en el circuito. En enero reciente superó la qualy de Australia y cayó en segunda ronda frente al argentino Tomás Etcheverry. Antes de la tercera gran cita de la temporada sobre césped, enfrentó a otros rivales argentinos: perdió con Francisco Cerúndolo en cuartos de Queen’s (Cerúndolo más tarde ganaría el título) y, en Eastbourne, venció a Román Burruchaga y cayó frente a Juan Manuel Cerúndolo en los octavos de final. Hace un año, era 461º del ranking: con la victoria frente a Cobolli se aseguró el puesto de N° 36, convirtiéndose en el mejor tenista británico de la gira.

Ágil, diestro y con revés a dos manos, a muchos les llama la atención su estatura: 1,75 m. En esta semana, la exnúmero 1 británica Johanna Konta lo apodó “Short King” (Rey Bajito), aunque reconoció la explosión atlética de Fery.

Con tantos golpes de mano para los británicos, Wimbledon no tuvo ningún jugador local programado en el Centre Court durante la primera semana; todo cambió cuando Fery se impuso y se ganó un puesto en la Catedral del tenis. Este viernes, su rival en las semifinales será el alemán Alexander Zverev, segundo favorito y reciente campeón de Roland Garros, que avanza sin estridencias y en cuartos de final derrotó con autoridad (6-4, 6-4 y 6-2) al sexto favorito, el estadounidense Taylor Fritz; el otro cruce de semifinales lo disputarán el italiano Jannik Sinner y el serbio Novak Djokovic.

“Simplemente no me lo puedo creer. Fue increíble jugar en la pista central y lograr la victoria. ¡No me lo puedo creer!”, celebró Fery, agradecido por la ovación. Además de vencer a Cobolli —reciente finalista de Roland Garros— en el césped de Wimbledon superó a Damir Dzumhur, Otto Virtanen, Zizou Bergs y Grigor Dimitrov (un encuentro que contó con la presencia del legendario Roger Federer en el palco oficial).

Fery ha roto con todo lo previsto. Y ya es el quinto tenista británico en la Era Open en llegar a las semifinales individuales masculinas de Wimbledon, después de Murray (lo logró en siete ocasiones), Tim Henman (cuatro), Roger Taylor (dos) y Norrie (una). Se llevó un premio económico de 1.800.000 libras, unos 2.407.000 dólares, cuando a lo largo de su carrera acumula 883.618 dólares. En Gran Bretaña ya se habla del “Fery-tale” (cuento de hadas). Curiosamente, el próximo domingo, cuando se juegue la final de Wimbledon, cumplirá 24 años. ¿Qué regalo pedirá? No es difícil adivinarlo.

Así terminó el partido de Fery ante Cobolli

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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