Jannik Sinner, ubicado en la cima del circuito tenístico, arrancó de nuevo la competencia tras su inesperada eliminación en la segunda ronda de Roland Garros ante Juan Manuel Cerúndolo, ocurrida hace aproximadamente un mes. En Wimbledon, el tercer Grand Slam del año y escenario donde defiende el título, venció al serbio Miomir Kecmanovic (50.º) para asegurar su paso a la segunda ronda. Eso sí, tuvo que atravesar varios tropiezos en el camino. En definitiva, ganó en cinco sets: 4-6, 6-3, 6-7 (6-8), 6-2 y 6-3.
No obstante, más tarde se llevó consigo múltiples contratiempos. Su falta de acierto quedó en evidencia, pues sumó 52 errores no forzados, una cifra alta para un jugador de su estatura. Además, dio un susto mayúsculo al resbalar en el césped resbaladizo de las primeras jornadas y torcerse las rodillas, especialmente la izquierda. Un silencio estremecedor se apoderó del estadio central. Aun así, se reincorporó sin necesidad de asistencia médica y continuó compitiendo, aunque el momento de la caída dejó preocupado a todo el mundo por la forma abrupta en que cayó y al tocarse la cadera.
La caída espantosa que experimentó Sinner
Luego, las cámaras enfocaron su pie derecho cubierto de sangre. La mancha resultó visible, sobre todo porque llevaba calzado blanco, como exige el All England. No obstante, tras finalizar el encuentro, fue el propio Sinner quien minimizó la lesión y explicó que sólo se trataba de una uña dañada. “Estoy bien. Solo parece mucho peor de lo que es. En realidad, me sorprende mucho que me permitieran seguir jugando porque… todo blanco se convirtió en un poco rojo (sonrió). Es solo una uña”, afirmó.
También explicó por qué no optó por cambiar de calzado a mitad del choque: “No quería molestar a Miomir. Creo que ambos estábamos con un buen ritmo. Fue un gran partido de ambos. No quería perder tiempo. Todo bien”. Y añadió sobre el partido: “Al principio estaba algo nervioso. No jugué mi mejor tenis, pero intenté involucrarme en el juego. Era mi primer encuentro oficial en pasto del año. Me alegra haber dado la vuelta. El tercer set fue especialmente difícil de asimilar”.
Después de superar una prueba inicial exigente, con el exfutbolista británico David Beckham entre los espectadores del palco real, Sinner logró clasificarse para la segunda ronda de Wimbledon, donde se medirá con el portugués Nuno Borges (48.º), quien venció al estadounidense Tristan Boyer por 6-3, 7-5 y 7-5.